Author Jenn Díaz
El obsceno calor del verano
Veintidós años no dan para casi nada
También es amor este amor
Los dedos me buscan la ternura
Las noches en que no temes morir durmiendo
Habíamos conseguido olvidarla
Les salvaría la palabra
Y perderé la última voz
El resentimiento del mundo
El sol es una herida
No habían aprendido a cantar
Equilibrios sobre una cuerda roída
Uno, dos, tres
Carta maga