Septiembre

Cuando llegué a casa y me habían quedado todas las asignaturas para septiembre, mi padre dijo: qué raro, con lo listo que es. Es verdad que es raro y también que soy listo, pero hay que ser muy listo para suspenderlas todas sin ser tonto, ¿no? Mi madre no entendió lo que yo quería demostrar y dijo: pues te vas a pasar el verano en una academia. Y aunque mi padre protestó un poco porque eso significaba que se iba a quedar sin vacaciones, no hubo manera de hacerla cambiar de opinión. Mi padre decía que vale, la academia vale, que me quedara con mi abuela y ellos se iban, pero mi madre dijo que ni hablar, que con la abuela no iba a estudiar nada, y para saber eso no hay que ser muy listo. Mi padre es que hace lo que sea por perderme de vista: lo tengo comprobado. 
La única condición que puse fue que no lo supieran mis amigos, así que me he pasado todo el verano evitando encontrarme con ellos. Por eso cogía la bicicleta y me iba lejos al salir de la academia, para que creyeran que en realidad me había ido de vacaciones. Cuando vieron que me habían quedado todas, dijeron: tu madre te va a matar. Y pasar el verano en una academia es más o menos como matarme, por eso no quería que lo supieran, para no darles la razón y la satisfacción de decirme: te lo dije. 
Todo el verano sin ver a mis amigos. TODO EL VERANO SIN VER A MIS AMIGOS. Fastidiándome, solo con la bicicleta, y tanto esfuerzo para nada. Después de examinarme de todas las asignaturas, porque los profesores hicieron una excepción conmigo y me han dejado recuperarlas todas en vez de repetir curso, voy donde mis amigos y lo primero que me dicen: 
—Qué, cómo te lo has pasado en la academia.
Jijijíjajajá. Y se reían y se reían y cada vez más fuerte y más fuerte. Me he arrepentido en ese mismo momento de haber hecho bien los exámenes de recuperación, porque si saben lo de la academia es sólo porque mi madre se lo ha ido contando a las madres de los demás. Todo el verano solo para nada, para que me lo echen a perder la primera tarde que paso con ellos, por lo menos se podrían haber esperado un poco.
—Pero si me he escapado de la academia todos los días, o qué te crees.
—¿Y cómo?
—Pues por la ventana, por dónde va a ser.
Gerardo ha dicho que no me preocupe, que el año que viene vamos a suspender todos los amigos todas las asignaturas, y vamos a pasar el verano en la academia, así nadie se va de vacaciones ni tenemos que separarnos. Aunque en otras circunstancias le habría reído la gracia y hasta se lo habría agradecido dándole una colleja o una patada en el trasero, le he dicho que para suspenderlas todas hay que ser muy listo, aunque no lo parezca, y se han reído tanto que les he tenido que desear la muerte a todos, incluso a mi madre. Después me he ido con la bicicleta y me he caído de los nervios, de la rabia, y ahora tengo que estar dos semanas en casa con la pierna en alto. Mi padre dice que a ver quién me aguanta dos semanas sin salir, como si yo le hiciera mucho caso.

3 pensamientos en “Septiembre

  1. Si es que soy miope… Jejeje :) tienes una habitación con vistas! Y que vistas! O los ojos con los que se mira, que también :) te has traído el sol a Galicia este verano! Que calor Mediterráneo :) imagino que ya te darían la bienvenida, pero me repito: benvida :) beixos :)

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