Algo bueno que morder

Ojalá te sientas
solamente un poco mal
en el día de la mujer mundial

ANDRÉS CALAMARO

La mujer mundial como una manta mojada que cae sobre el cielo entero y entero el cielo nos arropa con sus curvas tan femeninas, obligándonos a agacharnos un poco y rozarnos con su vientre si levantamos la mano, provocando que se nos meta la nariz en su ombligo si nos da por mirar arriba como quien busca con la boca abierta algo de aire. Así es como yo me imagino que, en el día mundial de la mujer, es la mujer mundial. Una que es demasiado grande como para caber en un solo cuerpo y se reparte entre todas las que somos, entre todas las que queremos ser. De modo que, en el día mundial de la mujer, la mujer mundial se convierte en algo pesadísimo que nos cubre a todos y nos da alimento como un animal que estaba esperando por nosotros: intacto, generoso, en plenitud. A menudo en este día se celebra algo equivocado, o se confunde el mensaje. No hay garra en el grito, no hay liberación, no se celebra que la mujer ha luchado: se acaba celebrando que a la mujer no la pisan, que a la mujer, mejor dicho, nadie debería pisarla. No nos equivoquemos: el día internacional de la mujer no es el día internacional contra la violencia de género; no se ensalza a la mujer que ha sabido vencer su pequeña lucha, sino que se trata de la mujer, ésa que cubre el cielo y nos da cobijo, la mujer mundial, que es una y es todas, la mujer que se reparte en todas las mujeres y que está venciendo, como si la victoria no se alcanzara concretamente nunca, siendo todos los días el mismo volver a empezar. No celebremos que a la mujer ya no se la debería pisar, celebremos que la mujer asoma la cabeza sin necesidad de pisar… y se la ve. Desde aquí se la ve, se la empieza a ver. Pero tanto se confunde la intención, sin que por ello no sea válido. El discurso del ocho de marzo jamás debería fusionarse con el discurso del veinticinco de noviembre, la naturaleza es distinta y así debe quedarse. La fuerza que se debe emplear sí tiene que ser comparable, pero el grito es de otras características: en uno se lucha, en otro se defiende. Que ambos realcen la figura de la mujer confunde, pero es que la mujer en sí es confusa: de ella sale todo, de ella la lucha y de ella la defensa, de ella la victoria y la batalla, de ella la rendición y de ella el coraje. De ella sale el ocho de marzo, de ella sale el veinticinco de noviembre (aunque finalmente no se limite sólo a defender la violencia contra la mujer, sino de género). De ella, como si pariera todos sus logros, van apareciendo días simbólicos que sirven para la memoria colectiva. Pero que no se mezclen. Lo que ayer se celebraba era que la mujer lucha y pelea fieramente, sin invasión, sin despotismo. El veinticinco de noviembre celebraremos que la mujer no quiere defenderse porque no quiere ser agredida. Celebraremos también que el hombre no quiere defenderse porque no quiere ser agredido. Pero el ocho de marzo que se grite de placer, de todavía lucha, sobre todo de cuánto estamos aprendiendo todas juntas, con la ayuda de las que ya no están y, sin embargo, son tan eternas como ese cielo entero que entero nos amamanta con sus curvas, tan femeninas.

8 pensamientos en “Algo bueno que morder

  1. Yo no puedo decir mucho, ni aportar mucho, porque todavía es mucho lo que desconozco de la mujer. Supongo que la edad servirá para paliar ese desconocimiento. Las heridas también ayudan, desde luego. Ayer felicité a algunas mujeres, muy pocas, porque creo que era mejor que la felicitación naciera, como aquí, desde dentro de ellas mismas. Y porque no creo que fuera capaz de encontrar las palabras que has puesto tú, Efe, y por eso esperaba que fueras tú quien lo hiciera. Eso sí, ayer felicitamos a las mujeres, pero lo cierto es que servidor se felicita cada mañana por tener la oportunidad de compartir andadura, por lejana que sea esa compañía, con mujeres como tú, y como tantas otras que, sin ser nombradas, sabrán reconocerse en cuanto lo lean.
    Que todos los días sean días para vosotras…

  2. Que la felicidad nos coja de la mano y nos lleve, y en un momento del camino, seamos nosotras quienes la llevemos a ella, allá donde nos lleven nuestros pies:) que no importe el lugar, ni el tiempo, solo ese contacto, cálido, como de ola que llega a la orilla, y como si recogiese un pedacito de sol, vuelve al mar, para cojer impulso y volver a la orilla, quizá más lejos, quizá más segura, con afán por respirar, seguir formando parte del sueño del mar y tocar con l

  3. Que la felicidad nos coja de la mano y nos lleve, y en un momento del camino, seamos nosotras quienes la llevemos a ella, allá donde nos lleven nuestros pies:) que no importe el lugar, ni el tiempo, solo ese contacto, cálido, como de ola que llega a la orilla, y como si recogiese un pedacito de sol, vuelve al mar, para cojer impulso y volver a la orilla, quizá más lejos, quizá más segura, con afán por respirar, seguir formando parte del sueño del mar y tocar con los dedos las algas de la felicidad :) uisss creo que me ha cogido bien fuerte la ola!!! O.o jejeje felicidades para todos los los días!! Cada día:)))
    Jooo que le di sin querer a publicar antes de tiempo!! O.o
    Un besoteeee

  4. La mujer es ese ser humano, frágil, coqueto, sensible, emocional, neurótico, maternal y todos los adjetivos positivos y negativos que en ciertos días pueden ir haciendo su aparición sin pedir permiso. Pero también es la fuerza interior, la superación, la lucha, el sostén emocional, la paciencia, la risa, la pasión, la aventura y el ansia de vivir en un mundo mejor. En muchos casos somos la locura y en otros la más necesaria cordura. La mujer ha luchado por conseguir cosas sorprendentes como poder ponerse un pantalón, trabajar, votar, pensar, decir y ser oídas, crear sin tener que utilizar seudónimos masculinos…

    Como mujer que soy, en días como ayer recuerdo a las pioneras, a las que tuvieron la suficiente fuerza de enfrentarse a esas barreras que hoy no existen pero que no hay que olvidar. A las mujeres de hoy que seguimos luchando intentando con sudor y lágrimas seguir acabando con nuestras desventajas. También a las futuras mujeres que tendrán más o menos lucha dependiendo de nuestro esfuerzo actual.

    Y como no, a los hombres que nos apoyan, nos toleran y nos comprenden, su apoyo y compañía es parte de nuestra fuerza y base de nuestro aliento. Vosotros también estáis incluidos en el día de la mujer. Porque no hay que olvidar que en muchos casos detrás de una gran mujer siempre hay un gran hombre.

    S.T.

  5. Creo firmemente que una de las mejores armas que tenemos para avanzar en la verdadera igualdad es conocernos. Conocernos a nosotras mismas y a las demás mujeres, y cualquier medio es el mejor para ello: un estrado, una rueda de prensa, una conferencia, un aula, la TV, la radio, una reunión de amigas una tarde cualquiera en cualquier lugar, …….un blog.

    Y creo que el mejor inicio para sentirnos iguales y libres es sentirnos orgullosas de ser mujer. Disfrutar de lo que somos. Encontrarnos con nosotras mismas. Reconocernos el derecho a expresarnos, a cultivar nuestra mente, a realizarnos como personas. Tenemos que dejar de renunciar a lo que realmente queremos y dejar de avergonzarnos por no cumplir con los roles establecidos e impuestos desde siempre. Reclamar nuestro propio espacio y sobre todo creer en nuestros dones. Una mujer puede ser lo que quiera ser.
    Me encanta ser mujer. No cambiaría por nada este privilegio. Me encanta sentirme
    parte de la mitad de mundo que se parece a los árboles, a la luna, a la tierra,
    que persiste y que lucha, que da frutos, que se mueve como las mareas. Me encanta
    tener pechos y vagina. Me encanta ser mujer y estoy orgullosa de ello.

    (creo que me pase de extensión Fusa)

    Un beso

  6. ser mujer a veces es una putada. duele, es engorroso y complicado. pero tiene cosas buenas. las mujeres sacamos fuerzas dedonde no las hay. somos perseverantes y luchadoras. y nos importa poco ponernos el mundo por montera cuando es necesario. adelante las mujeres valientes, las que nos da igual 8 de marzo que cualquiera de los 364 días restantes porque cada día es una lucha que ganamos o al menos enfrentamos de cara.
    un abrazo muy fuerte, Fusa.

  7. Muchísimas gracias a todos por los comentarios. Me gustaría acompañar el texto y vuestras palabras con este documental sobre Simone de Beauvoir. Creo que va perfecto para el ocho de marzo y para todos los días. No se nace mujer, sino que se llega a serlo. Y no soy feminista, sino femenina. Joyas como éstas salen del puño y letra (sobre todo puño) de Simone de Beauvoir… como dice S.T., acordémonos de las pioneras. Yo le rindo homenaje al homenaje constante de esta gran mujer al resto de grandes mujeres. Además el documental es precioso (tiene cinco partes) y seguro que os gusta.









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